Cómo saber si te conviene renovar un depósito bancario o no

Cuando un depósito está a punto de vencer, llega el momento de hacer una valoración de los resultados obtenidos y decidir qué hacer con la liquidez que se ha recuperado.

Obviamente, lo primero que debes juzgar es la conveniencia o no de volver a contratar el mismo depósito. Por regla general, aquellos criterios que te llevaron a comparar distintos depósitos y escoger el que finalmente contrataste deberían guiar esta decisión. Ahora bien, hay otros aspectos que también debes tener en cuenta y eso es precisamente lo que te vamos a explicar en este artículo: cómo saber si te conviene renovar un depósito o no.

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Cuenta Remunerada

  • Interés: 0,30% TAE
  • Plazo: Sin plazo
  • Destino: Todos
  • Penalización: Ninguna
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Depósitos Crédit Agricole

  • Interés: Entre el 0,70% y el 1,25% TAE
  • Plazo: De 6 a 36 meses
  • Destino: Todos los clientes
  • Penalización: Consultar
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Depósitos WiZink

  • Interés: 1% TAE
  • Plazo: 18 meses
  • Destino: Todos los clientes
  • Penalización: 100% intereses

Atención: decide sobre la renovación del depósito antes de su vencimiento

Uno de los aspectos de los que mucha gente no se percata es el hecho de que algunos depósitos se renuevan de forma automática, a no ser que el titular exprese la voluntad de no renovarlos. En ese caso, tanto los intereses como el capital principal son depositados en la cuenta bancaria del depositante.

Por ese motivo, es fundamental que tomes una decisión acerca de la renovación o no del depósito antes de que éste haya vencido. Si resulta que tu depósito no admite cancelación anticipada podrías terminar contratando un depósito que no deseas e inmovilizando tu dinero durante el plazo correspondiente, sin tener opción de recuperarlo.

Rentabilidad ofrecida en comparación con la media del mercado

Lo siguiente que debes tener en cuenta es que la renovación de un depósito no implica que el tipo de interés sea el mismo que aquel con el que lo contrataste por mi primera vez. Al contrario, una vez el anterior depósito ha vencido, el compromiso del banco también y éste puede estar ofreciendo un tipo de interés distinto al que tenías.

En los tiempos que corren lo que más debe preocuparte es el hecho de que el nuevo tipo de interés al que se remunere el capital depositado se haya visto reducido e incluso resulte inferior a la media del mercado. Eso es algo que vas a tener que comprobar por ti mismo. Consulta con tu banco cuál es el tipo de interés que está ofreciendo por ese producto en cuestión y examina la oferta de depósitos a plazo fijo disponible en el mercado. Si el tipo de interés no satisface tus pretensiones, entonces te recomendamos no renovarlo y buscar otra alternativa más rentable.

Ventajas de mantener una vinculación favorable con el banco

No obstante, no todo se reduce a la rentabilidad conseguida con un depósito. En ocasiones, puede resultar interesante e incluso muy provechoso mantener ciertos productos de ahorro e inversión contratados con tu entidad.

Este tipo de vinculación te sitúa en una posición favorable como cliente a la hora de negociar con tu gestor otro tipo de productos como, por ejemplo, las condiciones de un préstamo personal o las comisiones a cobrar por determinado servicio.

En otros casos, mantener un determinado volumen de capital en tu banco no solo favorece tu margen de negociación, sino que te proporciona acceso a productos, servicios y beneficios que otros clientes no tienen. Tal es el caso de la banca privada o la oferta prioritaria de deuda emitida por el banco a un elevado tipo de interés. Un ejemplo representativo sería la cuenta Expansión Plus del Banco Sabadell que remunera al 3% el saldo de la cuenta hasta un máximo de 10.000 euros. Para ello es necesario, tener en el banco productos de ahorro e inversión por valor de 30.000 euros –además de otras condiciones-. Los depósitos pueden ser una forma de cumplir con esta condición.

Vinculaciones exigidas para la contratación del depósito

Renovar depósito a plazo fijoAdemás de todo lo anterior, también debes tener en cuenta las posibles condiciones añadidas para lograr la rentabilidad ofrecida por el depósito.

Puede darse el caso de que tu banco te exija domiciliar tu nómina y recibos o contratar otros productos para conseguir la rentabilidad deseada. Quizá cuando contrataste el depósito la primera vez, esas condiciones eran accesibles y razonables para ti. Sin embargo, puede que tus circunstancias hayan cambiado y ya no te merezca la pena mantener esos compromisos.

Expectativas de evolución de los tipos de interés

La expectativa que tengas sobre la evolución de los tipos de interés también debería tener cierto peso en la decisión de renovar el depósito o no.

Si crees que los tipos de interés van a subir rápidamente en el corto plazo, pero el depósito que vas a renovar es de largo plazo, entonces quizá sea más recomendable que optes por otro depósito de menor duración. De esa forma, podrás recuperar tu dinero a tiempo para invertir en nuevos depósitos, una vez los tipos de interés se hayan recuperado.

Si consideras que los tipos de interés van a seguir bajando pero el depósito a renovar no tiene la duración suficiente, también te recomendamos que optes por un depósito a largo plazo, que te permita seguir obteniendo una buena rentabilidad en el futuro.

Podríamos seguir planteando hipótesis, pero creemos que con estos ejemplos te habrá quedado lo suficientemente claro.

Previsión de la necesidad de liquidez en el plazo de duración del depósito

¿Estás seguro de que puedes prescindir del capital a depositar durante el tiempo que dure el depósito renovado?

Ésta es una pregunta que ya deberías haberte hecho la primera vez. Sin embargo, ahora tu situación podría haber cambiado. Si tu solvencia no es tan buena como antes o crees que vas a necesitar una mayor liquidez, entonces no deberías renovar el contrato del depósito.

Experiencia global con el banco

Finalmente, nunca está de más valorar la experiencia global que has tenido con la entidad financiera o bancaria con la que contrataste el depósito. Hoy en día, es frecuente contratar imposiciones a plazo con entidades secundarias; es decir, bancos que no son tu banco principal. ¿Qué tal ha resultado la experiencia? ¿Cómo fue la comunicación? ¿Cómo fue el proceso de contratación del depósito y de recuperación del capital aportado?

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