Ventajas de los depósitos bancarios

Los depósitos bancarios no atraviesan su mayor época de esplendor precisamente. Los reducidos tipos de interés a los que se remuneran han hecho que pierdan parte de su atractivo. Sin embargo, las principales ventajas que los convirtieron en el instrumento favorido de los ahorradores siguen totalmente vigentes.

En este artículo, vamos a explicarte en detalle cada una de esas ventajas de los depósitos a plazo fijo. Es posible que logremos convencerte de contratar uno.

Fácil proceso contratación

La apertura de un depósito a plazo fijo no podía ser más sencilla. Una vez disponemos de una cuenta corriente en la entidad emisora del depósito, la tramitación apenas acarrea la firma del contrato y la consiguiente transferencia del importe especificado al depósito.

Es más, hoy en día, es posible contratar depósitos a través de los servicios de banca a distancia, cuya aprobación tiene lugar mediante el uso de las claves seguridad. En definitiva, estamos frente a un producto financiero cuya tramitación carece de complejidad alguna, lo que permite que la contratación tenga lugar en muy poco tiempo.

Fácil comprensión por parte de cualquier cliente

Al contrario que otros productos de ahorro –como las EPSV, por ejemplo- o productos de inversión de carácter estructurado, todo el mundo puede comprender fácilmente cómo funciona un depósito a plazo fijo.

Depósitos bancariosCedes un importe económico al banco para que éste realice su actividad fundamental, la cual no es otra cosa que emitir préstamos a otras personas y cobrarles un interés por ello. A cambio del dinero que cedes al banco, éste te recompensa con un porcentaje de interés, que dependerá del plazo de duración del depósito, así como del importe cedido.

Durante el tiempo que dure el depósito, el cliente no podrá disponer de él, salvo procediendo a una cancelación anticipada parcial o total, siempre y cuando las condiciones contractuales así lo hayan previsto.

Dicha cancelación anticipada puede acarrear una penalización económica que, en ningún caso, puede exceder de los intereses generados hasta la fecha de cancelación.

Multiplicidad de plazos

Por regla general, las entidades bancarias ofrecen depósitos en múltiples plazos, los hay de apenas 15 días ó 1 mes, también es posible contratarlos por un periodo de varios meses inferior a 1 año, e incluso existen depósitos cuya vigencia es de varios años.

Este gran abanico de plazos disponibles permite que de los depósitos se adapten con facilidad a las circunstancias de cada ahorrador, de forma que éste pueda contratar el plazo que mejor se adecue a la disponibilidad que requiera de sus ahorros.

Transparencia: desde el principio se conoce la remuneración, así como el plazo de duración del contrato

Al contrario que con los productos de inversión, los depósitos ofrecen una transparencia total en lo concerniente a las condiciones y rendimiento que obtendrá el cliente.

Por un lado, éste sabe perfectamente cuál es el tipo de interés al que se remunerará su dinero. Por otro lado, también conoce cuánto tiempo deberá prescindir de dicho dinero, o lo que es lo mismo, durante cuánto tiempo deberá ceder sus ahorros al banco para que éste le remunere de acuerdo con lo pactado.

Ausencia total de riesgo

Los depósitos son uno de los productos financieros más seguros y fiables que existen. No sólo la rentabilidad está garantizada, sino también el capital aportado originalmente.

Por supuesto, siempre existe la posibilidad de que la entidad financiera experimente algún tipo de problema de solvencia, si bien se trataría de una situación totalmente excepcional.

Además, en ese caso extremo, todos los clientes afectados podrían recurrir al Fondo de Garantía de Depósitos, que es precisamente, lo que vamos a analizar en el siguiente apartado.

Garantía pública gracias al Fondo de Garantía de Depósitos

Tal como mencionábamos hace un momento, los depósitos cuentan con la cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos de España, el cual protege un máximo de hasta 100.000 euros por cada cliente y entidad bancaria que pueda verse afectada por un problema de solvencia o quiebra.

Supervisión por parte del Banco de España

Finalmente, no debemos olvidar que los depósitos o imposiciones a plazo fijo son productos que cuentan con la supervisión permanente del Banco de España.

Esta entidad tiene la obligación de comprobar las características de los depósitos ofrecidos por las entidades bancarias que operan en nuestro país. Su objetivo es asegurarse de que dichas entidades cumplen la ley de una forma escrupulosa, logrando así que salvaguardar los intereses de los clientes y consumidores nacionales.

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