Diferencias entre cuentas remuneradas y depósitos bancarios

Hoy en día, la mayoría de los depósitos a plazo fijo son sinónimos de baja rentabilidad. Esto se ha debido a un conjunto de factores, entre los que destacan las recomendaciones del Banco de España acerca de la reducción de intereses, así como el hecho de que el Banco Central Europeo haya facilitado considerablemente la financiación a los bancos nacionales, haciendo innecesaria la captación de la liquidez de los pequeños ahorradores.

Sin embargo, existe un producto de ahorro parecido a los depósitos que sí ha experimentado un notable desarrollo a lo largo de los últimos años. Se trata de las cuentas remuneradas, las cuales generan un interés sobre el saldo depositado en ellas.

A lo largo de este artículo, vamos a identificar todas las diferencias entre cuentas remuneradas y depósitos a plazo fijo con el fin de ayudarte a escoger más acertadamente entre unas y otros.

Tipos de cuenta remunerada disponibles en el mercado

A la hora de comparar las cuentas remuneradas con los depósitos, es necesario primero comprender las diferencias fundamentales entre dos tipos de cuenta remunerada.

Por un lado, podemos hablar de las cuentas remuneradas tradicionales, las cuales tienen una operativa muy limitada; es decir, no es posible llevar a cabo domiciliaciones, transferencias ni nada por el estilo.

Por el contrario, las cuentas corrientes remuneradas funcionan como cualquier otra cuenta corriente, con la ventaja de que, además, generan un interés sobre el saldo depositado en la cuenta, o bien sobre el saldo excedente a partir de una determinada cantidad. En este último caso, a veces, funcionan como dos cuentas diferentes; sin embargo, a efectos operativos no hay ninguna diferencia con el hecho de ser una sola cuenta.

Cuentas remuneradas y depósitos bancariosEntre los casos más destacados figuran la cuenta Nómina Bankinter, la cuenta 123 del Banco Santander, la cuenta Expansión Plus del Banco Sabadell o la Cuenta Inteligente de EVO Bank.

Finalmente, podemos encontrar un fenómeno híbrido que se ha ido desarrollando gracias a la implantación de la banca online. Se trata de las cuentas remuneradas de los bancos por Internet o bancos sin oficinas físicas. Este tipo de cuentas pueden llegar a permitir la operativa propia de las cuentas corrientes, además de incluir una remuneración sobre el saldo depositado en ellas. La única limitación es el hecho de que siempre se necesita contar con otra cuenta corriente en un banco tradicional, a la que realizar las transferencias oportunas, en caso de querer retirar parte o todo el saldo de la cuenta.

Entre estas cuentas, el caso más célebre es el de la Cuenta Naranja del banco ING Direct (el cual ya dispone de oficinas), la cuenta SELF de SelfBank, la Cuenta COINC de Bankinter o la cuenta Wizink.

Disponibilidad del dinero efectivo

Por definición, los depósitos son imposiciones a plazo fijo; es decir, el dinero está inmovilizado durante un tiempo determinado. En caso de que queramos recuperarlo antes de que dicho plazo haya vencido, deberemos afrontar el pago de una penalización o, como viene siendo habitual, la pérdida de los intereses generados hasta ese momento. Por el contrario, las cuentas remuneradas ponen a disposición inmediata de sus clientes el saldo que hayan ingresado previamente.

No obstante, sí conviene diferenciar entre las cuentas remuneradas tradicionales o las cuentas corrientes con remuneración. En el primer caso, puede ser necesario esperar hasta 24 horas, para disponer del dinero en nuestra cuenta corriente. En el segundo caso, la disposición suele ser instantánea, dado que la operativa de la cuenta es la propia de una cuenta corriente, lo que incluye reintegros inmediatos y transferencias.

Diferente tipo de interés

Por regla general, los depósitos tienden a ofrecer una remuneración más elevada que las cuentas remuneradas. Esto se debe al hecho de que, en el primer caso, estamos aceptando inmovilizar nuestro dinero durante un determinado plazo, mientras que, en el segundo, el saldo está plenamente disponible.

Dicho esto, debemos reconocer que la coyuntura actual desafía por completo las leyes de la lógica, dado que estamos asistiendo a un deterioro progresivo de los depósitos a plazo fijo. Esto ha hecho que la TAE ofrecida por algunas cuentas remuneradas resulte muy superior al de la mayor parte de los depósitos del mercado.

Por supuesto, aún quedan depósitos relevantes y no la mayor parte de las cuentas remuneradas ofrecen intereses muy reducidos, pero no podemos negar una realidad que está en proceso de cambio.

Limitaciones en el capital remunerado

Los depósitos implican una cantidad a remunerar durante un plazo concreto. Además, lo habitual es que la entidad bancaria establezca unos importes mínimos y máximos para contratar el depósito.

Lo cierto es que, actualmente, hay una gran heterogeneidad entre los distintos depósitos disponibles en el mercado. En ocasiones, el límite máximo puede reducirse a 5.000 ó 6.000 euros, mientras que, en otros casos, dicho importe se eleva a los 100.000 euros o incluso a varios millones en el caso de la banca privada.

Sea cual sea el límite, lo cierto es que, una vez contratado el depósito, no suele ser posible ampliar el importe, sin contratar un nuevo depósito o cancelar el anterior.

Las cuentas remuneradas tradicionales no tienen este tipo de limitación. Conforme vayamos ingresando más dinero, más intereses generaremos. Además, no suelen establecerse límites al saldo a remunerar en este tipo de cuentas.

Dicho esto, no podemos ignorar las excepciones que tienen lugar, sobre todo, entre las cuentas nómina remuneradas. En este último caso, lo habitual es que la entidad bancaria que as ofrece sí fije algún tipo de límite máximo de saldo que puede ser objeto de remuneración. Este se debe, fundamentalmente, al hecho de que los intereses ofrecidos son superiores a la media del mercado.

Operatividad de las cuentas

Como ya hemos explicado al comienzo del artículo, ni las cuentas remuneradas tradicionales, ni los depósitos ofrecen ningún tipo de operativa, al margen del hecho de poder reintegrar el dinero en nuestra cuenta corriente.

Sin embargo, las cuentas nómina remuneradas o determinadas cuentas remuneradas online sí que ofrecen una operativa completa o casi completa. Esto incluye la domiciliación de recibos, la realización de transferencias, el cobreo de cheques o el reintegro inmediato de efectivo a través de cajeros automáticos.

Como ya imaginarás, las cuentas remuneradas que más operativa incluyen son las de los bancos tradicionales, los cuales cuentan con oficinas físicas. Las entidades bancarias online tienen las limitaciones propias de no contar con dichas oficinas.

Temporalidad de la remuneración

En el caso de los depósitos, siempre se fija un plazo de vencimiento. Una vez dicho plazo vence, el dinero es depositado en una cuenta corriente o el depósito se renueva de forma automática, al tipo de interés que el banco tenga fijado en ese momento.

Tratándose de una cuenta remunerada, no suele haber un plazo de finalización de la remuneración, sino que, en principio, se trata de una situación permanente, al menos, hasta que cambien las condiciones contractuales.

La única excepción puede ser encontrada en algunas cuentas remuneradas, que incluyen un plazo concreto durante el cual el saldo ingresado se beneficiará de un interés. Tal es el caso, por ejemplo, de la cuenta Nómina Bankinter.

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