Claves de los depósitos en especie

Seguro que te suenan los depósitos en los que, en lugar de darte dinero por el capital aportado, el banco te hace algún tipo de regalo relativamente valioso. Pues bien, a ese producto financiero se lo conoce como depósito en especie. Por cierto, no es la única ocasión en la que los bancos remuneran a sus clientes con regalos. También es relativamente frecuente verlo como incentivo para la apertura de una cuenta corriente.

Sea como fuere, a lo largo de este artículo vamos a explicarte en detalle en qué consiste realmente este regalo y cuáles son las implicaciones que pueda tener desde el punto de vista fiscal.

Por qué se ofrecen depósito en especie

La razón por la que los bancos ofrecen retribuciones en especie a sus clientes es doble. En primer lugar, la percepción de valor por parte del cliente suele ser mayor cuando se recibe un regalo que cuando se recibe una determinada cantidad de dinero. Por supuesto, todo depende del importe efectivo del que estemos hablando. Sin embargo, debes tener en cuenta que la mayor parte de los consumidores tienen imposiciones a plazo por un valor relativamente bajo.

Es decir, la contratación de un depósito de 100.000 euros no resulta habitual, sino todo lo contrario. Con frecuencia, los clientes pueden permitirse depósitos de entre 1.000 y 10.000 euros. Teniendo en cuenta una remuneración del 2% TAE, algo relativamente accesible hace algunos años, los intereses generados rondarían entre 20 y 200 euros.

Depósitos en especieSin embargo, si lo que se ofrece a cambio de estos depósitos es una memoria externa de varias gigas o una tablet, la percepción del valor es mucho mayor, pese a que el valor de mercado de estos productos pueda ser exactamente el mismo.

Por otro lado, las entidades bancarias pueden conseguir excelentes precios de compra de los productos que ofrecen como regalos, dado que los compran al por mayor. Es decir, la entidad bancaria logra hacer que el cliente tenga una sensación de haber hecho un gran negocio, y todo ello, realizando una inversión económica inferior a la que habrían necesitado en caso de remunerar con dinero en efectivo.

Cuáles son las características específicas de un depósito en especie

Además del hecho de recibir un regalo en lugar de dinero en efectivo, este tipo de depósitos tienen características diferenciales.

La primera distinción radica en el hecho de que la remuneración se entrega al comienzo de la vida del depósito, en lugar de al vencimiento. Esto permite disfrutar del regalo mucho antes de lo que podríamos disfrutar de la remuneración en efectivo.

Por otro lado, no suele permitirse la cancelación anticipada. Esto es debido a que el regalo, una vez entregado, no puede devolverse, como en el caso de los depósitos normales en los cuales se establece una penalización sobre los intereses generados. Por decirlo de alguna manera, no es posible “devolver una parte del regalo”, correspondiente al plazo que restaría hasta el vencimiento pactado del depósito.

En aquellos casos en los que se permite la cancelación del depósito, se establece contractualmente una sanción económica que suele ser equivalente el precio de mercado del regalo.

Esta situación podría llegar a favorecer al banco si éste ha podido conseguir el producto por un precio inferior al de mercado. Sin embargo, no es una situación deseable, dado que el banco depende de la solvencia económica del cliente. Lo habitual es que, en estos casos, la penalización se aplique sobre el capital depositado originalmente.

Comprueba la TAE del depósito en especie

Con independencia de que la remuneración sea en especie, ésta debe tener la correspondiente valoración establecida contractualmente. Dicha valoración determinará el interés recibido a cambio del depósito y, por tanto, la TAE correspondiente.

Antes de proceder a la contratación de un depósito en especie, asegúrate de comparar la TAE con la de otros depósitos disponibles en el mercado. Al fin y al cabo, podrías encontrar un depósito con mejor TAE, en cuyo caso siempre resultaría más interesante optar por una remuneración en efectivo y decir tú mismo qué es lo que quieres hacer con el dinero.

Cómo tributa la remuneración en especie de los depósitos

La remuneración en especie constituye un rendimiento económico que tributa sobre la base del ahorro. Esto implica que debe ser objeto de declaración en el IRPF.

Para calcular el valor del rendimiento económico generado, hay que multiplicar por 1,2 el importe establecido por el banco en el contrato del depósito; esto es, añadir un 20% sobre el valor que el banco haya atribuido al regalo. El importe resultante será la cantidad a consignar en la declaración de la renta.

Por qué son interesantes los depósitos en especie

La clave para decantarse por los depósitos en especie radica en el hecho de que la remuneración se recibe en el momento de la apertura del depósito. Como ya mencionábamos antes, esto supone una ventaja para el cliente, dado que puede comenzar a disfrutar de su regalo desde el primer momento en lugar de tener que esperar al vencimiento del contrato.

No obstante, hay una segunda ventaja que no suele ser tenida en cuenta. En la medida en que la remuneración en especie se obtiene al principio, dicha anticipación también supone un mayor rendimiento económico. Su tuviésemos que comprar el producto por nuestra cuenta, significaría tener que desembolsar una cantidad de dinero que, de otra manera, podría estar generando intereses.

En definitiva, los depósitos en especie son una buena alternativa cuando los plazos de vencimiento son bastante prolongados y el producto que se nos ofrece resulta realmente útil para nuestra calidad de vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *